Thursday, February 10, 2011

Míticos, Mágicos, Religiosos...

Prenda su tele un día cualquiera, a una hora cualquiera y siéntese a ver los comerciales (perdone usted de las basuras que verá a continuación): máquinas milagrosas, pastillas milagroso, jarabes milagrosos, cremas milagrosas, gente milagrosa, libros milagrosos.... en fin, la lista no acaba. Esto es lo que esperamos los humanos con respecto a nuestra salud, ¡un milagro!, ¡qué bendición poder eliminar nuestra responsabilidad sobre nuestra propia salud!, si soy obesa una pastilla lo solucionará. Diabetes, cáncer, hipertensión, infartos (todo esto relacionado también a la obesidad) se puede solucionar con las maravillas del yerbatero, chamán o amigo de confianza.
Me permito citar un fragmento de un artículo de revisión sobre la obesidad publicado en la revista Cuadernos de Nutrición en su volumen 34 en el mes de Enero, creado dicho sea de paso, por grandes doctores especialistas: "El obeso se dice a sí mismo que si hoy se controlan infecciones que antes resultaban mortales, se colocan prótesis en las caderas que se encuentran desgastadas, se trasplantan órganos vitales como el riñón, el hígado o el corazón, debe existir por ahí la solución de la obesidad. Ésta puede tener la cara de una dieta mágica, una pastilla que logra cambiar el metabolismo permitiendo comer todo lo que se desee, o bien, ubicarse en la idea de que la cirugía reconstruye el cuerpo y la vida. Es por eso que cuando se ofrece la propuesta basada en información científica; Usted debe cambiar su estilo de vida con ayuda de un programa desarrollado para este fin y, en el caso de ser necesario por el grado de su sobrepeso y obesidad,...la reacción del paciente es de desencanto e incredulidad."
¡Claro!, si desde niños tenemos nuestras esperanzas puestas en los cuentos de hadas, ¿por qué no creen en Juanito y sus habichuelas mágicas? (¿o era Pedrito?). Afortunadamente tenemos organismos que se encargan de desmentir a la mayoría de estos supuestos medicamentos (para las máquinas y libros debería bastar el sentido comun.... también). Hace algunos meses la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (mejor conocidos como COFEPRIS) retiró del mercado un medicamento, valga la redundancia de las comillas, llamado Capslim, ampliamente distribuido a través del país, incluso con establecimientos destinados a la venta exclusiva de dicho veneno. Hoy, a manera de inauguración de este blog, les comparto el link del documento que la COFEPRIS ha publicado con nombres de "medicamentos" clasificados como no seguros ... ahí les va y ¡aguas!
http://www.cofepris.gob.mx/nom/doc/asegurados.pdf
Dudas y comentarios son completamente bien recibidos...
Un beso y nos vemos a la siguiente

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